Sistema Gnático

Industria Dental en México

El Articulador Dental en México
Dr. Luis Magaña Ahedo
Autobiografía

INTRODUCCIÓN

Este artículo, está hecho y dirigido a todos aquellos dentistas que tengan inclinación por el desarrollo tecnológico relacionado a nuestra profesión.

Un objetivo, es la de hacer comprender el grado de dificultad que se tiene al abordar un área tan dominada por países con alto desarrollo industrial.

Claro ha sido, que los países que persiguieron el dominio de la metalurgia y la tecnología metal-mecánica, siempre dominaron a aquellos países que persiguieron otros fines.  Este hecho, nos invita a conceder intelectualidad, para seguir navegando en nuestras zonas de confort. 

Mi contribución es humilde, pero al fin y al cabo es una contribución, e invitación a unir esfuerzo en hálito del crecimiento colectivo intelectual y material.

El presente reporte anecdótico muestra las dificultades de un camino difícil y un desarrollo tecnológico, que a procurado incluir posibilidades de un pensamiento propio, que intenta aportar originalidad e innovación.

La única manera de incentivar el crecimiento colectivo, será con el compromiso institucional y la de sus funcionarios, para revisar que se hace en nuestro territorio y como apoyar a sus investigadores y tecnócratas.

En la vida, los humanos nos vemos tocados por eventos que marcan el rumbo existencial, la infancia se llena de vivencias que dan dirección al desarrollo sicosocial o dicho desde el punto de vista sicológico, “INFANCIA ES DESTINO”

Mi orientación al gusto de la mecánica, derivó de una formación temprana en el área mecánica, debido a que mi padre se desarrolló profesionalmente en la industria automotriz, así que recuerdo haber tenido idea clara, del funcionamiento del motor automotriz y otras partes de los vehículos, desde mi infancia. La creatividad constante que mi padre sostuvo en su trabajo y la tenacidad y gusto a la enseñanza que heredé de mi madre, me llevaron a las tareas que he practicado por mas de 45 años.

Así que la Biomecánica se convirtió en atracción personal, materia que  permaneció como favorita, dedicándole mucho tiempo a su estudio y mas  tarde, a la enseñanza.

El primer contacto con la odontología lo recibí del Dr. Juan Manuel Muñiz González, para quien trabaje siete años. El Dr. Muñiz fue en su tiempo, un dentista moderno a lo que hoy llamamos un clínico de vanguardia. Muñiz fue un profesional muy entregado y responsable de sus pacientes, tuve el privilegio de ser su asistente personal.

En la clínica del Dr. Muñiz, al parejo de mi formación universitaria, me hice dentista y aprendí también el manejo de algunas técnicas de laboratorio dental ya que el practicó ese oficio en su juventud.

Mi primer contacto con el estudio de la oclusión y los articuladores, lo tuve del Dr. Fernando Campuzano Zambrano, con el que hice un curso en la ciudad de Cuernavaca al auspicio de la Asociación Dental de Morelos, siendo yo, todavía estudiante en el año de 1972. El Dr. Campuzano Prestigiado dentista Regiomontano del que independientemente de su calidad profesional, destacó en el gremio dental por un ejercer un liderazgo virtuoso de fraternidad y unión.

Durante ese mismo año me incorporé como socio a la Asociación Dental Mexicana de la que fui activo por mas de treinta años.

En 1975 y por recomendación Dr. Campuzano me inscribí a un curso sobre oclusión Gnatológica donde conocí al Dr. Emilio Aguirre Gas,  dentista de extraordinaria creatividad y gran apego al perfeccionamiento técnico y profesional; uno de los mejores cínicos que ha tenido nuestro país.

Por recomendación del Dr. Aguirre, en 1976 me incorporé al curso de Oclusión Gnatológica que los doctores EriK Martínez Ross y Raúl Espinosa de la Sierra,  impartieran en el seno de la Asociación Dental Mexicana. Ese curso semestral fue el inicio formal de mi desarrollo en el área de la Rehabilitación bucal.

Los doctores Espinosa de la Sierra y Martínez Ross, fueron pioneros en el estudio de la oclusión dental en México. Personalidades de carácter, notables líderes y espléndidos maestros.

Yo egresé de la Escuela Nacional de Odontología UNAM., que no era facultad, en ese tiempo y por tanto, no existían cursos de postgrado, por lo que debo reconocer que mi educación superior, si así le puedo llamar, la hice bajo el auspicio de la Asociación Dental Mexicana, en el Grupo Facta y cursos informales que surgían de la Academia Internacional de Gnatología

En este mismo año 1976, me incorpore como profesor a la E.N.E.P., Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México, U.N.A.M., institución donde preste mis servicios como profesor durante 15 años.

Era yo muy joven para ejercer una titularidad en la máxima casa de estudios, pero la causa se debió a que no había profesores suficientes para cubrir las necesidades educativas, provenientes del crecimiento demográfico que experimentó el país en la década de los 70` afortunadamente contaba ya con 9 años de experiencia en el área dental, mismos que describí al inicio de estas páginas.

En la institución, me inicié como profesor adjunto del Dr. Katzumi Kumoto Kawasaki, en la asignatura de Prótesis fija I y mas tarde fui profesor titular de prótesis fija, removible, prostodoncia  y oclusión dental.

Al haber participado en la formación de la primera generación de Cirujanos Dentistas de la E.N.E.P., IZTACALA U.N.A.M., fui profesor fundador de la institución.

Obtuve el grado de profesor asociado, investigador de tiempo completo, profesor por oposición en el área de la Oclusión Dental; dirigí tesis profesionales, también fui sinodal de exámenes de oposición de mi área, fui sinodal de exámenes profesionales y sinodal de exámenes extraordinarios.

Sin duda mi estancia universitaria fue una de las épocas profesionales que mas disfruté y aún disfruto la honra de haber sido parte de ese periodo de la vida universitaria.  Recuerdo con mucho afecto a mis alumnos, compañeros académicos y personal laboral.

Con un toque de especial agradecimiento a los Drs. Katzumi Kumoto Kawasaki* Héctor Fernández Varela** y el Dr. Julio Castolo***  de quienes recibí un apoyo importante, para que pudiera yo cumplir con mis tareas académicas y que dieran como resultado la contribución al crecimiento que la institución debiera también cumplir.  

Con esta administración, entendimos que para que un investigador tenga la mente fresca y potencialice su trabajo, la política debe delegarse a los políticos, así que el blindaje que estos personajes dieron al cuerpo docente e investigadores, permitieron llevar al plantel, a un reconocimiento temprano como buena academia, pronto la ENEP, IZTACALA, se hizo prestigiado centro pedagógico dental.

En el mismo año de 1976 fui invitado por el Dr. Erik Martínez Ross a participar como asistente en su consultorio ubicado en la calle de Emilio Castelar, Colonia Polanco de la ciudad de México, donde colaboré por tres años y amplié mi conocimiento en el área de la Oclusión Dental.

En ese tiempo el Dr. Erick Martínez, también me invitó a participar en el Grupo Facta; grupo de estudios en el área de la oclusión dental donde tuve la oportunidad de hacer, trabajo de investigación.

Algunos Trabajos del grupo Facta se conocieron mundialmente, y hablando de la década de los setentas, es encomiable hablar de una promoción mundial, porque la comunicación digital aún no estaba presente.

(ver en la web, GRUPO DE ESTUDIOS SOBRE OCLUSION “FACTA”)

Gracias al Grupo “Facta”, tuve la oportunidad de conocer fuertes personalidades del mundo de la prostodoncia, como los doctores Carlos Ripol Gutierrez, Fernando Robledo y los miembros del Ateneo Odontológico Méxicano  (véase en la Web, Ateneo Odontológico Mexicano) Grupo Odontológico de gran prestigio en la ciudad de México.

Con el Dr. Erick Martínez, también tuve la conveniencia de colaborar en sus cursos que impartía en centro y Sudamérica y consecuentemente la oportunidad de desarrollar la oratoria academica de la especialidad.

Con el Dr. Carlos Ripol, colaboré en la organización de su destacado grupo Latinoamericano, llamado, “SEMINARIOS ODONTOLOGICOS LATINOAMERICANOS” ”SOLA” donde Conocí personalidades como al Dr. Mariano Flores Rubio de Perú, que mas tarde me invitaría a formar parte de la ACADEMIA INTERNACIONAL DE ODONTOLOGIA INTEGRAL, organización que actualmente dirige el destacado Paraguayo Dr. Emilio Kegler, buen dentista y generoso amigo. Participé también con otras personalidades Sudamericanas como los Doctores Reynaldo Todescán de Brasil, quien me invitó al congreso Paulista en tono de reconocimiento a mi trabajo científico,  a los Drs. Rafael Roca de Bolivia, Dr. Juan McHannanford de Argentina, Dr. Omar Campos de Chile, Dr. ….. de Colombia, Dr. Luis Flores de Perú y de la ciudad de Guatemala, Los Drs. Rafael Mejicano y Mauricio Gutiérrez, quienes fueron mi primer contacto internacional.

Rafael Mejicano y Mauricio Gutiérrez, sólidos profesionales con grandes aportaciones a la Odontología Guatemalteca, generosos amigos quienes me apoyaron profesional y fraternalmente en el desarrollo de mi proyecto “El articulador dental”  Tuve el privilegio de que mis instrumentos fueran usados sistemáticamente en su clínica y eventualmente llegaran a la prestigiada Universidad e San Carlos;  ellos también, socios fundadores de la “SOLA”

Desde que conocí y usé el articulador Whip Mix, sentí atracción por desarrollar algo similar. Mi tendencia aunada a la elevada demanda de articuladores en la universidad y el bajo nivel económico de los estudiantes universitarios, me llevaron a la decisión de incursionar en el proyecto de desarrollo técnológico y de manufactura.  Iniciativa desafiante y llena de obstáculos que expondré a continuación.

Conocía el oficio del taller industrial que viví en mi infancia, más nunca lo había practicado y no imaginé que había que entrarle al trabajo industrial, para poder ordenar operaciones.

No sabía nada del oficio del diseño y manufactura de moldes de inyección plástica y metálica.

No sabía nada del diseño Biomédico relativo a Sistema masticatorio.

No sabía nada sobre las limitaciones de materia prima y procesos de los que México carecía y sigue teniendo hoy como país consumidor.

No sabía nada de mecanismos de alta producción.

Las limitaciones físicas fueron un gran reto, así como la capacitación en las áreas del: oficio de máquinas y herramientas , ingeniería biomédica de cabeza y cuello, diseño industrial y manufactura de moldes de inyección y troqueles, no obstante, el obstáculo mas espeso de mi trabajo, provino del rechazo de algunos compatriotas que negaron mi derecho y crédito a desarrollar ciencia y tecnología Nacional.  A muy temprano tiempo, en mi universidad, se me cuestionó siendo profesor investigador de tiempo completo, sobre quien me acreditaba a investigar, diseñar, fabricar y vender un articulador dental. Hoy 42 años después y cinco modelos de articuladores hechos, hay quien sigue cuestionando mi trabajo;  ¡LOS QUE NO HACEN NADA!

INICIO DEL PROYECTO Y FABRICACIÓN DEL ARTICULADOR DEXTER
En el medio dental conocí al Sr. Alonso Díaz de la Vega, (propietario, junto con sus socios de la casa dental “Arias”)  Locutor, empresario, hombre muy generoso y buen amigo. Fui su cliente y amigo. En 1980   Díaz de la Vega decidió invertir en esta aventura y me dio la oportunidad de desarrollar mi anhelo. Formalizamos una sociedad denominada Indexter S.A de C.V., que inscribimos a la notaría No. 6 del Licenciado Fausto Rico Alvarez, quedando adscrita a la secretaria de relaciones exteriores el día 5 de Marzo de 1984. Díaz de la Vega aportó el capital y yo la idea y el desarrollo del proyecto y así compartimos porcentaje accionario al 50%

Tenia franca idea de cómo se fabricaban piezas torneadas, fresadas, troqueladas etc.. Pero ver, dista mucho de conocer y saber ordenar operaciones.

En este andar, conocí a un Hombre mayor de nombre Miguel Cruz, mecánico industrial jubilado de la General Electric, quien además de su sabiduría, tenía un espléndido taller en la colonia Guadalupe Tepeyac de la ciudad de México. El maestro Cruz, contaba con todo tipo de máquinas industriales de pequeña capacidad, que eran las requeridas para este proyecto.

Me sentía muy atraído por el trabajo mecánico industrial, así que solicité al maestro Cruz que me permitiera intervenir en las operaciones y tuve la suerte de que el Maestro Cruz, me enseñara el oficio básico de las máquinas y herramientas industriales.

Tomé tiempo de mi trabajo profesional para aprender el oficio, mismo que disfrute plenamente.   El maestro Cruz fue exigente y amenazó, con que si yo, empezaba a faltar a clases, dejaría de enseñarme, obviamente  terminamos haciendo una buena amistad.

Del Taller del Maestro Cruz, obtuve el cuerpo del primer articulador, al que llamamos Dexter, derivado de la raíz etimológica destreza. Foto 1

Obviamente que el oficio de maquinas y herramientas era insuficiente, debía ahora conocer sobre diseño de aparatos biomédicos, dibujo técnico y diseño de herramientas como moldes de inyección, troqueles y herramentales de trabajo.

Me incorporé a las charlas de capacitación que CANACINTRA promovía al sector empresarial en la ciudad de México, y de ahí contacté con una empresa de tornillería especializada, en la que conocí a un gran Navarro que tenía una fábrica de torneados, líder de manufactura en su materia; El Sr. Javier Iturbide Urmeneta, quien rápidamente al ver mis dibujos, comprendió que la industria, no era mi área.

Por simple simpatía y empatía tuve el privilegio, de ser instruido por Don Javier. El me enseñó las bases del dibujo técnico industrial y diseño industrial. Ahí conocí las normas de diseño y fabricación, métodos de acabado y la bibliografía a la que se debía acceder para adecuar los procedimientos de diseño.

Me permitía ingresar a su fabrica y tener contacto con sus ingenieros y obreros especializados. Esa planta contaba con mas de 200 tornos de todos tipos y les maquilaba a importantes empresas Mexicanas.  Sin ese privilegiado aprendizaje, nunca hubiera logrado mi cometido.

Llegó la hora de hacer moldes, de los que tampoco sabía mucho.

Al Igual que con Don Javier Iturbide, me cruce con otra extraordinario ingeniero, Luis Goribar del Río; Ingeniero Químico de origen a quien se le cruzó la Ingeniería Industrial y llego a desarrollar un Taller de manufactura de moldes y maquila que sirvió a destacadas empresas nacionales e internacionales.

Luis Goribar, hombre de extraordinario ingenio y alta disciplina; tuve la honra de ser su amigo.

El ingeniero Goribar también detecto mi carencia formativa en el tema y me dijo amable y paciente como era su modo: Tocayo no tienes plena seguridad sobre tus diseños y en estos casos se debe proceder a desarrollar moldes Piloto, que son de relativo bajo costo, pero sirven de ensayo previo, a los diseños definitivos.    Me dijo también, mi empresa no puede prestar ese tipo de servicio pero si deseas, yo puedo guiarte para que tu los desarrolles.   El Ing. Goribar me dio una serie de contactos industriales de pequeños empresarios que se dedicaban a este tipo de desarrollo.  Me divertí plenamente aprendiendo e inicié la construcción de los moldes que formarían mi primer articulador

Obviamente, existen muchos talleres y personas involucradas en el proyecto, ya que hay operaciones de alta especialidad, que difícilmente pueden integrarse en una sola fabrica.  Conocí personas maravillosas.

Iniciamos entonces la fabricación del Modelo Dexter, un semi-ajustable con distancia intercondilar variable,  eminencia articular ajustable y curva, tres opciones para el ajuste del movimiento de Bennett, Guia incisal plana y platinas de montaje atornillables. Lo mas novedoso fue su arco facial, del tipo adaptable. No era un arco facial de fácil manejo, pero muy divertido para la enseñanza. Fot. No.1

El Sr. Alonso Díaz de la Vega y yo tuvimos extraordinarios momentos, logramos hacer el primer articulador dental fabricado en México, al que se le dotó de mecanismos novedosos y originales. El articulador se puso a disposición del gremio odontológico en 1982 y desplazamos mas de 7000 unidades.

Mi aprendizaje en el área industrial no estaba completa, y debía incursionar en los métodos de producción automatizada, el Dexter fue un articulador de producción analógica al 90% y esa tecnología estaba ya de salida.

Gracias a la intervención de un buen amigo, el Sr. Gerard Kaim, también industrial del área dental, fabricamos el primer molde de inyección de aluminio a presión, para agilizar la producción. Las ramas de los últimos articuladores Dexter, ya fueron fundidas en una empresa en Tlalnepantla, Edo. de México, que se llamaba Taller y Metales.

Díaz de la Vega fue también locutor de la XEQK, una radiodifusora que comercializaba anuncios a través de la información horaria.

Alonso Díaz de la Vega, fue también impulsor para el desarrollo de la Asociación Mexicana de la Industria y Comercio Dental, “AMIC DENTAL” que es hoy la máxima comercializadora de productos dentales del país.

Fot No. 1 Articulador Dexter 1982/1988
Diseño Dr. Luis Magaña Ahedo, inversionista Sr. Alonso Díaz de la Vega

Empecé a tener problemas con la distribución de mi tiempo, eran demasiadas responsabilidades de las que me allegue entre mi consulta, la docencia Universitaria, los trabajos de investigación en la ENEPI, UNAM y Grupo Facta, el aprendizaje de mi nuevo oficio, mi trabajo activo en la ADM y obviamente lo más importante, la familia y sus deberes.

El exceso de trabajo me cobró factura y empecé a tropezar. 

En ésta crisis, el Sr. Alonso Díaz de la Vega y yo, tuvimos por circunstancias personales de cada quien, tomar caminos diferentes.

Ofrecí al Sr. Díaz de la Vega mi parte de la empresa incluyendo mi apoyo al proyecto, pero reconociendo que no era área de su dominio me ofreció su parte que fue cubierta con el monto que el asignó, mas un 20% que yo le ofrecí por considerarlo justo.

A esta parte, quedó además del aprendizaje obtenido y comprender la gran dificultad que genera el desarrollo de nuevos proyectos, obviamente sin experiencias previas que abonen al impulso.

EL ARTICULADOR ARTROMAX

Tiempo de reencausar rumbo.     La  Dra. Gracia Magaña Ortiz, hermana de mi padre, sensible a mi situación, decidió apoyarme para seguir adelante, hecho que fue decisivo para no suspender el proyecto.

La Dra. Magaña compró la participación del Sr. Díaz de la Vega tomando las acciones correspondientes y quedando asentado en actas de la notaría del Lic. Fausto Rico ya citado en esta historia.

Inicié el segundo diseño de articulador; El Artromax.   Yo Deseaba industrialmente hablando, ascender a una producción más profesional y un nuevo diseño atendiendo las demandas de los profesores universitarios que me apoyaban en el proyecto.

A esta parte siempre estaré agradecido con aquellos maestros que sin interés alguno, apoyaron y comprendieron la necesidad de generar ciencia y tecnología Mexicana. Con especial agradecimiento a los Doctores Aquiles brindis Rodríguez y Emilio Aguirre Gas, dentistas de gran talla y extraordinarios Camaradas.

Ordené un nuevo set de moldes.   Cada modelo de articulador, dependiendo de su complejidad, se fabrica con un set de 12 a 14 moldes de inyección plástica y metálica, o más, si se trata de un articulador mas sofisticado.

Junto con la Dra. Magaña, montamos un taller en la colonia Prohogar de la ciudad de México, y una pequeña planta de terminados electrolíticos para mejorar la apariencia de la tornillería. 

Compramos maquinaría y tuvimos, 1 Torno paralelo, 2 tornos revolver, 1 fresadora, 2 troqueladoras, 1 cepillo industrial, 7  taladros, 1 planta de anodizado, herramental variado. Montamos sala de ensamble, bodegas de materia prima, de producto terminado y área administrativa.  Ese Taller, lo conoció el Dr. Carlos Ripol Gutiérrez, ya que estuvimos un tiempo asociados en las ventas del articulador Dexter.

El Dr. Carlos Ripol solicitaba a sus alumnos de CIERO, su escuela, el uso de nuestro articulador y eso ocurrió mientras la escuela estuvo activa. Considero un privilegio el haber sido considerado por un personaje tan destacado como lo fue el Dr. Carlos Ripol Gutierrez.  Para mi, el primer dentista Global Mexicano.  

También tuvimos la oportunidad de traer a México la fábrica de articuladores “TMJ” ya que el Dr. Swanson, propietario de la TMJ Corp. conoció mi trabajo y a través del Dr. Ripol, que era amigo personal de Swanson, nos ofreció trasladar la planta de ensamble de Anaheim, California a la ciudad de Morelia.

El Dr. Ripol y yo viajamos a Anaheim para conocer las instalaciones de la empresa TMJ y entablar negociaciones, mismas que no prosperaron por desacuerdos financieros.  Mas tarde nos enteraríamos, que TMJ, terminaría su producción.

Conocer la Planta de la empresa TMJ, fue una gran experiencia, ya que conocí técnicas de alta producción y procesos de fabricación que me fueron muy útiles en mi nuevo oficio.

Al articulador Artromax, Fot. No. 2 le diseñé un cuerpo con el que la variación de la distancia intercondilar, podía modificarse milimétricamente. Tarea

sumamente difícil de lograr ya que en ese tiempo las graduaciones milimetradas debían fabricarse con tecnología analógica y prácticamente los maquinados sobre metal eran arte; Maravillosos mecánicos industriales.

En este desarrollo conté con la participación de uno de los pantografistas industriales mas destacados en la ciudad de México, El Sr. Javier Vargas, quien fue pantografísta para la casa de moneda y a quien enviaban a su taller, trabajos de extrema delicadeza.  También conté con la participación del técnico mecánico experto, el Sr. Pedro Portillo e hijos. Un taller mecánico afiliado a la industria chocolatera. Ahí nos resolvieron grandes problemas.

  • Características de diseño del Articulador Artromax.
  • Incremento de la altura del articulador
  • Distancia intercondilar milimétrica
  • Inclinación y curvatura de eminencia articular ¾”
  • Mediotrusión (Bennett) fijo a 7º
  • Laterotrusión 0º
  • Seguro de Céntrica movible
  • Platinas atornillables con inserto metálico ahogable al yeso
  • Dimensión vertical ajustable
  • Arco facial ajustable a puntos cefalométricos.

Si pudiera calificar mi intervención como estudiante de Ingeniería Biomédica, sin duda me hubiera puesto muy buena calificación, pero fallé en el diseño.    Hice un articulador tan sofisticado que las protestas se vinieron acumuladas. Los amigos profesores me hicieron notar que el uso del articulador Artromax era muy difícil y un obstáculo en los procedimientos de enseñanza y aprendizaje.

El Artromax fue una gran pérdida financiera, misma que tuve que solventar,  cerrando temporalmente operaciones e indemnizar a mi socia.

La parte positiva; el articulador Artromax fue la gran experiencia formativa, considero que en esa fase consolidé mi aprendizaje y experiencia en el diseño e ingeniería relativo a los articuladores dentales.

Foto No. 2 Articulador Artromax 1989/1997
Diseño Dr. Luis Magaña Ahedo. Inversionista Dra. Gracia Magaña Ortiz y
Dr. Luis Magaña Ahedo

Los moldes del Axiomath desde el punto de vista técnico, fueron piezas muy  bien logradas, aparatos finos y de muy buena apariencia, pero nada amigables para la enseñanza.

PROYECTO MORELIA

Tanta presión y los problemas familiares, me llevaron a tomar la decisión de cambiar de residencia y me fui a vivir a la ciudad de Morelia, Michoacán, estado natal de mi familia paterna; tierra de gente buena, talentosa, trabajadora e impregnada de aire Barroco.

Estaba decidido a lograr la meta de hacer un buen articulador y me frenaba el compromiso profesional con mis pacientes y las responsabilidades académicas Universitarias, que no eran pocas.  Entonces ostentaba yo el cargo de Profesor Asociado “A” investigador de tiempo completo que gané en concurso de oposición rn la ENEP Iztacala UNAM.  Mi renuncia era inexorable; DURA DECISIÓN.

Llegue a Morelia, no en las mejores condiciones y los que me conocen lo supieron. Afortunadamente los buenos amigos ayudaron a aligerar ese fuerte proceso de cambio y adaptación.

En mi nueva residencia inicié un proceso de enseñanza privada, actividad que me ha acompañado hasta el día de hoy en mi ejercicio profesional. Esta tarea la he practicado en institutos privados donde no tengo la elevada carga académica que la Universidad y mi posición docente, exigían. 

La enseñanza que he dejado en el estado de Michoacán, solo mis alumnos serán los autorizados para juzgarla.

En la ciudad de Morelia, me encontré con un entusiasta ingeniero llamado Carlos Calleja, profesional talentoso, con quien trabajé los moldes del nuevo arco facial, mismas herramientas que usamos hasta el día de hoy.

El arco facial de este tercer modelo, necesitó cuatro moldes de inyección plástica; uno para los brazos laterales, otro para la horquilla, otro para el Nasion y uno más para las olivas auditivas.

Para el articulador, necesite siete moldes tres de inyección metálica (aluminio a presión) y cuatro de inyección plástica a este modelo lo llamé Artromax 200, Fot. No. 3

A solicitud de algunos docentes de la universidad de Toluca incorporé un arco facial del tipo Quick mount (Montaje rápido) diseño del Dr. Charles E. Stuart.   Por vez primera fije la distancia intercondilar a 110 mm. por primera vez fije el Bennett a 7º insistí con el ajuste en la inclinación de la eminencia articular, persistí con la curva de la eminencia articular (¾”), incorporé una platina magnética y un segundo seguro de céntrica a nivel del vástago incisal.

El Axiomath 200 tenía todo para conciliar una práctica ágil, con fines educativos, fue un articulador con el que me sentí cómodo por su diseño y resultados.

Todo parecía correcto, hasta que enfrenté algo inesperado; el dumping, mi competencia llego con extraordinaria calidad y precios que sencillamente eran imposibles de competir.  

Articulador Axiomath 200 1998/2005
Diseño e inversión Dr. Luis Magaña Ahedo

Para mi fortuna en este tiempo, iniciaba la gran escalada de los implantes en México y era el momento de subirse a la ola, efecto que me permitió equilibrar mi economía.

Por otro lado, la pausa me permitió hacer algunas reflexiones sobre mi trabajo efectuado en los últimos 25 años. Había muchos sinsabores en el ámbito comercial. Los articuladores no se usaban sistemáticamente en las universidades ni en los laboratorios dentales.  La razón era simple; el articulador fue adoptado como instrumento pedagógico, y debido a su dificultad de manejo y era hora ya, de buscar algo práctico.

Después de 25 años de estar trabajando en este rubro formativo, era evidente que no se encontraba el beneficio absoluto en su uso.

Deduje entonces que: a) los estudiantes lo usaban como requisito pedagógico b) que los profesionales optaban por herramientas arbitrarias c) que los técnicos dentales se sentían cómodos con esas herramientas arbitrarias d) que solo los dentistas de amplia experiencia, optaban por el uso de un articulador sofisticado.

Las evidencias surgieron al aire; los depósitos dentales compran articuladores usados, para revenderlos a los estudiantes de nuevo ingreso. Los estudiantes cumplen con las exigencias impuestas por sus profesores y al final del ciclo educativo, vuelven a revenderlos, porque no los encuentran útiles.

También ha sido lamentable la diferencia de criterios interdisciplinarios. Cada especialista en materia funcional, tiene sus propias interpretaciones, que francamente dejan mucho que desear cuando se trata de lograr un criterio médico universal.

Solo imaginen lo que representa para un estudiante universitario, que en el transcurso de su carrera, escuche de sus profesores diferentes conceptos funcionales del mismo órgano en estudio.  Habrá que replantear el futuro.

El año de 2005 conocí al Lic. Luis Adrián Vázquez y su socio el Dr. Bernardo Suvalsky a través del Dr. Mario González de la ciudad de Monterrey, en un curso que impartí en las instalaciones de la empresa Vamasa.

Precisamente cerraba operaciones de mi empresa por segunda vez, cuando el Lic. Vázquez, con ese ímpetu propio de los Regiomontanos, me exhortó a proseguir con el proyecto. El necesitaba un articulador para competir en su mercado y yo necesitaba reducir mis áreas de acción.  La oportunidad me llegó más rápido de lo esperaba.  Como lo comentamos algún día, yo, pichaba, cachaba, bateaba y vendía dulces en las gradas.

Así que se juntaron nuestras necesidades, pero propuse al Lic. Vázquez, incurrir en un nuevo diseño de articulador,   olvidando la clásica técnica semi-ajustable, por considerarla como técnica educativa idealista y poco práctica.

EL DISEÑO SEMI-AJUSTABLE VS EL DISEÑO PROMEDIADO

Para el año citado (2005) habían transcurrido casi 30 años desde que las universidades Mexicanas incorporaron el uso del articulador dental semi-ajustable en su plan de estudios y para ese entonces yo tenía una experiencia docente sobre el tema, de 28 años. 

Para entonces, según mis estimaciones, menos del 3% de los laboratorios dentales, usaban un articulador semi-ajustable.   La respuesta era lógica; los articuladores son instrumentos que dificultan las tareas en el laboratorio.

Había que trabajar en un concepto novedoso y la agilidad de trabajo era el objetivo que debía resolver.

EL ARTICULADOR OKKLUSSOR
Promediado

A primera instancia no se contemplo la posibilidad de fabricar un nuevo set de moldes ya que el Lic. Vázquez sugirió probar el mercado antes de invertir.  

Quedó claro que hacer un nuevo set de moldes, abriría la posibilidad de hacer mercado internacional y que esa iniciativa quedaría postergada.

Entonces, contaba con el set de 12 moldes de mi articulador Artromax 200 y sugerí, hacer unas modificaciones al molde de la rama superior para fijar las guías condilares a promedios y reiniciar producción.

Inicialmente fabrique 1000 instrumentos, a los que inmediatamente se reaccionó con un pedido de 3000 mas. Finalmente fabriqué 10200 aparatos mismos que fueron ensamblados y vendidos en la ciudad de Monterrey.

Además de fijar las guías condilares, recomendé incorporar una plataforma de montaje, para sustituir el uso del arco facial en algunos procedimientos simples, mismos que abundan en la práctica diaria.

Fabriqué los moldes para producir dicha plataforma y en el articulador okklussor se presentó el primer intento, mas tarde se modificaría para darle mejor presentación y finalmente ser incorporada al articulador Axiomath.

Articulador Okklussor 2006/2014
Diseño Dr.Luis Magaña Ahedo con estructura del articulador Artromax 200
en sociedad con la empresa VAMASA

EL ARTICULADOR AXIOMATH
En el año de 2013, inicié el diseño de mi quinto modelo y que sería el primer articulador dental, incorporando un novedoso concepto del ajuste de las  trayectorias condilares fundamentado en la biotipología cráneofacial.

La idea surgió de mis prácticas sobre pantografía, que realice en la E.N.E.P., IZTACALA, U.N.A.M., durante mi periodo como profesor investigador. (Determinación de los patrones normales y patológicos de las trayectorias condilares. 1981/1983)

Descubrí en mis prácticas de investigación, una relación entre el tipo de trayectoria condilar, al biotipo cráneofacial.  Estas observaciones me llevaron a diseñar las guías condilares bajo el criterio Biotipológico, antes citado.

Guias condilares Biotipologicas.  Roja, guia condilar dolicocefálica, azul marino, guía condilar Braquicefálica y Color celeste, Guía condilar Mesocefálica

Teniendo esta vez a mi disposición la tecnología asistida por computador (CNC) me di vuelo con el diseño. Pude incorporar perfiles estéticos y caracteres útiles para el desempeño amigable del aparato.

Esta vez me encontré con un talentoso y joven Ingeniero conocedor de los sistemas CNC, el Ing. José Manuel Reyes Mejía, con el que compartí mas de 500 horas de trabajo, para lograr este último diseño.  Nunca disfrute tanto mi trabajo de diseño, como con este prototipo.

Para abundar sobre las características del articulador Axiomath, vea en la Web El articulador Promediado Axiomath o abra el blog www.sistemagnatico.com

Diseño de la Rama superior. Articulador Axiomath
Diseño asistido por computadora
Dr. Luis Magaña Ahedo.

Articulador Axiomath 2015/2020
Patente:
Diseño, Dr. Luis Magaña Ahedo.
Inversión Dr. Luis Magaña Ahedo
Lic. Luis Adrián Vázquez G. Dr. Bernardo Suvalsky G.

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